No existe un único nivel de inglés adecuado para todo un equipo. Un B2 puede ser suficiente para muchas tareas profesionales, mientras que ciertos puestos requieren C1 o habilidades más específicas. El nivel adecuado depende del tipo de trabajo, la frecuencia de uso del inglés y el grado de autonomía que necesita cada colaborador.
¿Qué significa tener un nivel B2 de inglés?
El nivel B2 forma parte del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), que describe la competencia lingüística desde A1 hasta C2. En términos generales, una persona con B2 puede comprender las ideas principales de textos complejos, interactuar con suficiente fluidez y espontaneidad y expresar y defender puntos de vista sobre una variedad de temas.
Los descriptores del MCER asociados con B2 incluyen, entre otras capacidades, participar activamente en discusiones, desarrollar argumentos, realizar presentaciones preparadas y responder preguntas posteriores. El MCER también describe distintas actividades comunicativas —como comprensión, producción, interacción y mediación—, por lo que B2 representa mucho más que conocer cierta cantidad de vocabulario o reglas gramaticales. (Council of Europe, 2020)
Por eso, además del nivel B2, RRHH necesita considerar qué debe hacer esa persona durante la junta y con cuánta autonomía debe hacerlo.
¿Tener B2 significa que un colaborador puede trabajar en inglés?
No necesariamente. Un B2 indica un nivel general de competencia lingüística, pero las exigencias de un puesto dependen de las situaciones concretas en las que el colaborador necesita utilizar el idioma. Participar en una junta interna sobre un tema conocido, por ejemplo, no exige exactamente las mismas habilidades que negociar con un cliente o explicar un problema técnico bajo presión.
Esta diferencia es importante para RRHH y L&D porque una empresa no necesita inglés en abstracto: necesita que las personas puedan realizar determinadas tareas. En Pure Linguistics usamos desempeño en el puesto para distinguir esa capacidad de utilizar el inglés en las situaciones reales del trabajo del nivel general que indica una evaluación como B2.
Un certificado B2, por tanto, responde a una pregunta importante: ¿qué nivel general de inglés tiene esta persona? El desempeño en el puesto responde a otra: ¿puede hacer en inglés lo que su función requiere, con el grado de autonomía que la empresa necesita?
¿Por qué dos colaboradores con B2 pueden tener un desempeño diferente?
Dos colaboradores con B2 pueden desenvolverse de manera muy distinta porque un mismo nivel general puede aplicarse a tareas profesionales diferentes. El puesto, la experiencia, el vocabulario especializado y el tipo de interacción cambian lo que una persona necesita hacer con el idioma.
Esta diferencia también aparece en la investigación sobre Business English. Un estudio con 42 profesionales que utilizaban inglés en su trabajo identificó necesidades relacionadas con reuniones, presentaciones, correspondencia, llamadas y manejo de clientes y quejas (Sudana et al., 2024). Estas diferencias ilustran por qué las tareas reales del puesto son relevantes al definir las necesidades de inglés.
Por ejemplo:
|
Ejemplo de puesto |
Situación en inglés |
Qué necesita hacer |
|---|---|---|
| Ingeniería de calidad | Explicar una desviación | Describir el problema, explicar causas, responder preguntas técnicas y proponer acciones correctivas |
| Ventas | Reunión con un cliente | Identificar necesidades, presentar una solución, manejar objeciones y acordar siguientes pasos |
| Gerencia de planta | Junta regional | Presentar indicadores, explicar problemas operativos, responder preguntas y alinear prioridades |
Los tres colaboradores podrían tener B2 y, sin embargo, mostrar un desempeño en el puesto diferente. Por eso, agrupar a todas las personas con B2 bajo una misma necesidad de capacitación puede ocultar brechas importantes entre lo que saben del idioma y lo que necesitan hacer con él.
¿Un nivel B2 es suficiente para dirigir una junta en inglés?
Puede serlo, dependiendo del tipo de junta y del grado de autonomía que requiera el puesto. Una persona con B2 puede participar activamente en discusiones y manejar muchas situaciones profesionales, especialmente cuando conoce bien el tema y la interacción es relativamente predecible.
Sin embargo, dirigir una junta puede implicar mucho más que participar en ella: abrir y estructurar la conversación, gestionar turnos, aclarar malentendidos, resumir acuerdos, responder preguntas inesperadas y conducir al grupo hacia una decisión. Una junta interna semanal tampoco presenta las mismas exigencias que una negociación con un cliente internacional o una reunión para resolver un problema crítico.
Por eso, preguntar únicamente si alguien “tiene B2” puede ser insuficiente para este tipo de decisión. RRHH también necesita considerar qué debe hacer esa persona durante la junta y con cuánta autonomía debe hacerlo.
¿Cuándo puede ser suficiente un nivel B2 para un puesto?
B2 puede ser suficiente cuando permite al colaborador realizar las tareas en inglés que su puesto exige con el nivel de autonomía necesario. Esto podría incluir, según el puesto, participar en reuniones internas, intercambiar información con colegas internacionales, redactar correos o presentar información preparada sobre un área conocida.
La respuesta depende especialmente de cuatro factores: qué tarea debe realizar, con qué frecuencia utiliza el inglés, qué tan compleja o impredecible es la situación y cuánta autonomía necesita. Leer documentación ocasionalmente no presenta la misma exigencia que negociar semanalmente con clientes; una presentación preparada tampoco exige exactamente lo mismo que defender una decisión ante preguntas inesperadas.
Esto significa que B2 no debería considerarse automáticamente ni “suficiente” ni “insuficiente”. Su utilidad depende de la relación entre el nivel general del colaborador y las exigencias reales de su puesto.
¿Qué puestos pueden necesitar un nivel C1 de inglés?
C1 puede ser apropiado para puestos que requieren utilizar el inglés frecuente y eficazmente en situaciones complejas, poco predecibles o de alto impacto. Puede ser especialmente relevante para negociar, manejar conversaciones difíciles, argumentar posiciones complejas o representar a la empresa ante interlocutores internacionales.
Sin embargo, el nivel jerárquico por sí solo tampoco determina la respuesta. Un directivo que utiliza inglés principalmente para revisar documentación puede tener necesidades distintas de un gerente que dirige reuniones regionales todos los días. Del mismo modo, un especialista técnico con B2 puede desenvolverse eficazmente si las tareas de su función están dentro de sus capacidades.
Antes de establecer C1 como requisito para un puesto, conviene identificar qué tareas concretas justifican ese nivel. Esto evita exigir un nivel superior simplemente por jerarquía o título del puesto y ayuda a relacionar el requisito lingüístico con una necesidad real del negocio.
¿Cómo debería decidir RRHH qué nivel de inglés necesita un puesto?
RRHH puede utilizar el MCER como punto de partida y después contrastarlo con las tareas reales del puesto. En lugar de asignar B2 o C1 únicamente por cargo, conviene identificar qué debe hacer la persona en inglés, con quién, con qué frecuencia, en qué tipo de situaciones y con cuánta autonomía.
Esta lógica coincide con la investigación reciente sobre análisis de necesidades de capacitación. Una revisión sistemática de la literatura que abarcó 101 publicaciones entre 2009 y 2024 encontró que gran parte de la investigación se realiza de manera poco sistemática, se concentra únicamente en el nivel individual y no considera suficientemente la alineación con la estrategia de la organización (Nunes, Ghedine & Llopis, 2025).
Una revisión inicial puede hacerse con cinco preguntas:
- ¿Qué tareas necesita realizar en inglés?
Juntas, llamadas, presentaciones, correos, negociaciones, soporte técnico, documentación o conversaciones con clientes. - ¿Con qué frecuencia utiliza el inglés?
Una interacción ocasional y varias horas de comunicación diaria generan necesidades diferentes. - ¿Qué tan predecibles son esas situaciones?
Una presentación preparada permite anticipar el lenguaje; una negociación o una conversación de crisis, mucho menos. - ¿Qué ocurre si la comunicación falla?
El impacto puede ir desde tener que repetir una explicación hasta afectar una venta, una relación con un cliente o una decisión operativa. - ¿Qué grado de autonomía necesita?
Algunos puestos permiten pedir apoyo; otros requieren manejar la situación de principio a fin sin ayuda.
El objetivo, por tanto, no es llevar automáticamente a todos los colaboradores a C1. Es definir el nivel y las habilidades que permiten alcanzar el desempeño en el puesto que cada función realmente necesita.
Fuentes
- Council of Europe. (2020). Common European Framework of Reference for Languages: Learning, teaching, assessment — Companion Volume. Council of Europe — CEFR Companion Volume and descriptors
- Sudana, P. A. P., Ratminingsih, N. M., Padmadewi, N. N., & Adnyani, N. L. P. S. (2024). Industry-Driven Task Needs and Syllabus Recommendation for Business English Materials. International Journal of Language Education, 8(4). DOI: 10.26858/ijole.v8i4.70001. Read the study
- Nunes, D. F., Ghedine, T., & Llopis, J. (2025). Training Needs Analysis in Management: A Critical Look at the Field. Management and Labour Studies, 50(3), 428–446. DOI: 10.1177/0258042X251343717. Read the study



